En el afán del hombre por entender el mundo que lo rodea inconscientemente creó una forma primitiva de lo que sería la ciencia, a través del tiempo la ciencia va evolucionando junto con su entorno. Que éste (ser humano) ha creado para sí. De esta forma a través de los años, la ciencia se ha ido haciendo más compleja, precisa y fiable a la realidad, pues la realidad en cierta medida, cambia en torno a ella.
Pero, al ir adquiriendo tanto conocimiento, el ser humano, va desarrollando todavía más preguntas, por lo que las respuestas de la ciencia nunca son definitivas, pues están abiertas a mejoramientos o correcciones. De esta forma entendemos que la ciencia no es un dogma. La ciencia es abierta y su espíritu se centra en la búsqueda de la verdad.
Bueno, tras definir lo que en la actualidad se considera como “ciencia” ahora queda, partirla, desfragmentarla para un análisis más amplio. Así vemos que la ciencia se divide esencialmente en: La ciencia formal y la ciencia fáctica.
· La ciencia formal: se fundamenta en la lógica, es decir; su desarrollo es principalmente mental, se basa en esquemas mentales de una forma ideal. Así dentro de este tipo de ciencias encontramos una serie de disciplinas que nacen o se desarrollan con la matemática.
· La ciencia fáctica: por otro lado ésta ciencia, se fundamente en los hechos, Así, sus respuestas deben ser siempre verificables…demostradas y comprobadas.
El método de la ciencia?
El método científico es fundamentalmente objetivo; lo que en cierta forma hace que la realidad sea cruda, pues es mostrada tal y como se la concede. Pero, quizás lo más importante en el método de la ciencia es que se basa principalmente en la investigación en la búsqueda de respuestas. Así, a grandes rasgos podemos descomponer el método científico en las siguientes pautas o pasos a seguir:
1. Planteamiento del problema: en éste paso principalmente se debe revisar la evidencia científica, clasificarla tomando los puntos importantes y desechando los que no lo son. De esta forma nos facilitamos el descubrimiento de problema, para luego concretizarlo en forma de una pregunta mucho más específica, la que será la base de todo el proceso de investigación.
2. Construcción de un modelo teórico: En éste punto se crean las primeras hipótesis y suposiciones auxiliares, las cuales deben poder compararse con algún modelo anteriormente formulado por algún autor ya conocido o algún modelo ya bastante fundamentado, para simplemente respaldar nuestras teorías. Además, cuando sea posible, se debe traducir una parte de las hipótesis en algún lenguaje matemático.
3. Deducción de consecuencias particulares: se deben buscar soportes racionales y empíricos, para respaldar nuestra información y que nuestras hipótesis en investigación en sí, se torne seria.
4. Prueba de las hipótesis: En ésta parte se debe diseñar una prueba adecuada para comprobar las hipótesis planteadas, para luego ejecutarlas y analizarlas para concretizarlas de una manera entendible.
5. Introducción de las conclusiones en la teoría: en ésta parte se deben comprobar las pruebas desempeñadas con los modelos planteados, para ver si coinciden. Se deben hacer todas las correcciones necesarias y se debe desarrollar una especie de informe completo sobre dichas comparaciones.
La parte filosófica…
Mario Bunge aporta entusiasta y un poco punzante en ésta parte del libro pues, recalca una y otra vez lo poco que se aborda el tema de la filosofía científica en las Universidades. Y al contrario de concretizarnos una propuesta final, nos abre las puertas a muchas más interrogantes; abordando a la ciencia y a la filosofía desde varios puntos gramaticalmente diferentes y haciendo así una demostración simple de la variedad de puntos de vista: así algunas preposiciones y/o nexos entre las palabras “ciencia” y “filosofía”; palabras e incluso letras como: “y,” “de”, “desde”, “para”. Y por supuesto también sus contrapartes como: “contra”, “sobre” y “bajo”. Son aquellas que pueden llegar cambian por completo el sentido de una oración y darnos un pensamiento, muchas veces errado.
Cuál es la diferencia entre:
¿”La filosofía de la ciencia” y “la filosofía para la ciencia”?
Transcendiendo a lo gramatical, existe, sin lugar a dudas, mucho que pensar…
…Y no es acaso de eso de lo que la filosofía trata?
Bueno tras ésta interrogante que invita a la meditación, doy fin a este pequeño “resumen-análisis-reflexión” del libro de Mario Bunge; “la ciencia, su método y su filosofía”
· Para saber un poco más sobre el autor y descargar el libro completo visita la siguiente página: http://ateosteistas.com/biblioteca/?p=80
jueves, 3 de septiembre de 2009
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